Ni Noriega ni Maduro, el listo era Fidel

 

El año 1989 fue rico en acontecimientos en el mundo. Para febrero los rusos, con Gorbachov gestionando el desmoronamiento de la URSS en Moscú, se retiran de Afganistán, lo que será el preludio de una serie de movimientos revolucionarios pacíficos en los países europeos bajo control soviético que culminaran con la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre. Pero ese año sucedieron más cosas, algunas de ellas con cierta similitud con lo que acontece en estos días.

En Panamá, a lo largo de ese 89, con el general Noriega, durante años colaborador de la CIA, al frente del gobierno, se había desatado un frenesí antinorteamericano que amenazaba el control del Canal, en manos panameñas desde los acuerdos del general Torrijos. Además, Noriega, cooperaba estrechamente con los carteles colombianos para inundar de droga los USA y de paso enriquecerse, lo que lo había puesto en busca y captura por un juzgado en Nueva York. Todo ello, como era natural, enervaba al presidente Yanqui, George Bush, que ya tenía 10.000 marines en la Zona del Canal.

La anterior presidencia yanqui, Reagan, había desarrollado la doctrina de las operaciones encubiertas en apoyo de gobiernos o grupos políticos afines, como fueron los casos de Chile, Argentina o Nicaragua. Ahora Bush trabajaba en un nuevo concepto: La acción militar preventiva ante una amenaza a la seguridad nacional. Aunque Noriega no lo sabía y, el 15 de diciembre en un discurso declaró que ya estaban en guerra con los EEUU. Craso error.

El día siguiente, en un control policial, el teniente de marines Robert Paz fue asesinado y un día después lo gringos ocuparon Panamá; Noriega se refugió durante unos días en la embajada vaticana; después fue llevado a los EEUU, juzgado, condenado, y en el 2017 murió en prisión. Y esa misma doctrina de intervención, condenada entonces por el derecho internacional, es la misma que Donald Trump acaba de emplear en Venezuela con Maduro. La doctrina Donroe la llama él.

Fidel Castro, que entonces tenía saturados de espías los EEUU, sabía lo que se avecinaba, porque él llevaba tiempo trabajando con Pablo Escobar para inundar de droga los EEUU, cobrando por sus servicios, de modo que, con rapidez y sangre fría, arrestó a la cúpula de ministerio del interior, encargada de la operación, con el general Arnaldo Ochoa, héroe de la Revolución por sus campañas en África, a la cabeza. Los juzgó al estilo estalinista, y el 13 de julio los fusiló en la playa de Baracoa, con fondo de palmeras y azul caribeño.

Noriega, al parecer, no se enteró, y maduro tampoco. En Cuba hoy no entra droga, tampoco comida, ni petróleo, ni turistas, ni nada. Ye lo que hay.

Raúl Suevos

A 10 de enero de 2026

Traducción en asturianu en abellugunnelcamin.blogspot.com

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