Posts

Gof y toros, similitudes impensables

Image
  Esta semana he repartido mi consumo televisivo entre dos actividades que, a primera vista, pudieran parecer muy alejadas, y algún lector habrá que considere mi apreciación casi ofensiva, aunque, ciertamente, no sabría decir desde cuál de los dos campos se recibiría esto como tal. Quizás desde los dos. El caso es que, para alegría y regocijo de aficionados, el canal andaluz ha ofrecido la feria taurina de abril en abierto, lo que nos ha permitido disfrutar de algunos momentos memorables del Arte del toreo -lo he escrito con mayúscula intencionadamente- con el regreso de Morante, y la asistencia del rey Juan Carlos, como momento cumbre, quizás. Y en otro rincón del panel televisivo existía la posibilidad de acompañar a los gladiadores de golf en su periplo por los terrenos del Augusta National Golf club, donde se competía por el primer master del año y quizás el de más renombre y resonancia entre los de esa categoría. Todo un evento de repercusión mundial y económica que va, ...

El gesto dimisionario

Image
  Está la cosa política bastante caliente en el Reino Unido, aunque podría decirse que el ambiente lleva por allí ya mucho tiempo revuelto, o áspero, o difícil, o inaguantable, o para irse a su casa, que es de lo que quiero escribir. Y es que, al centrarme en lo de allí, evito entrar directamente en lo nuestro, aunque, lógicamente, las comparaciones, si bien odiosas, resultan evidentes y obligadas. Ye lo que hay. El caso es que en la casa de los hijos de la Gran Bretaña acaban de enterarse que el embajador recién dimitido en Washington, aquel que salía en calzoncillos con muchachitas en las mansiones de Epstein, el sátrapa pedófilo que quita el sueño a medio mundo, o al menos a medio mundo del poder, no había superado los controles de seguridad para el puesto, algo que suelen hacer en los países con un cierto pedigrí. La movida política que se ha desatado es, como cabría imaginarse, de calibre superior, y la oposición, también como cupiera esperar, pide la dimisión del primer...

De Benito a Víctor

Image
  Mussolini alcanzó el poder en una Italia que penaba a recuperarse de la Gran Guerra, en octubre de 1922, mediante un golpe de estado -Curzio Malaparte lo describe magistralmente en su “Tecnica del colpo di stato”- que se manifestó en la conocida Marcha sobre Roma. Después vendrían casi 21 años de gobierno, de más a menos, y después a peor, hasta llegar al 24 de julio del 43, cuando su propio Gran Consejo Fascista lo derribó mediante una votación interna. En sus primeros años, digan lo que digan, desarrolló el país de forma impresionante, a costa de las libertades, destierros de la oposición y unos cuantos asesinatos políticos, lo que le llevó a ser la admirada figura referencial para un emergente Adolph Hitler, aunque después lo usará como una especie de guiñol político para sus fines, sin alcanzar a ver, en su demencia, que el fin de Benito anunciaba su propio final. Me viene esto a cuento de la memoria con la caída de Víctor Orban, un tipo que llegó al poder, como Mussoli...