La emoción de un golpe
No es el campo de golf del Tragamón un lugar muy llamativo. Fuera de sus habituales usuarios, pasa desapercibido para la mayoría del personal pues, aunque se puede decir que se trata de un campo urbano, se encuentra como acorralado por distintas instalaciones o infraestructuras; al norte el campus tecnológico de la universidad le da un toque de modernidad; en cambio, al suroeste, las frondosidades del jardín botánico, con su aspecto selvático en la salida del ocho, le proporcionan un enorme aire de naturaleza primigenia. Por sus partes bajas el rio Peña Francia, modesto, pero con un cierto toque de naturaleza virgen, donde aún proliferan familias de ánades y algunas garcetas, completa un cuadro que hace que los jugadores más asiduos lo aprecien enormemente y no estén dispuestos a cambiarlo por su hermano mayor, que lo contempla altivo desde las alturas del Infanzón. Estos días, tras los vientos del nordeste que casi lo agostan la semana pasada, no se muestra con su mejor semb...