Gestos inamistosos
Con el paso del tiempo algunos hechos se van olvidando. A veces, por aquello del interés político nacional, se sacan de nuevo a relucir, como en el caso de aquella sentada ante el paso de la bandera de los Estados Unidos protagonizada por el entonces secretario general de los socialistas, ese que ahora se dedica a eso que en economía se conoce como lobismo, y que siempre se llamó venta de favores. El mismo protagonista, también por interés partidista, decidió la retirada intempestiva de las tropas españolas de Iraq -el italiano Berlusconi también lo hizo, pero negociando el calendario con los EEUU- con gran peligro y trabajo para mi amigo Pedro, que dirigió el repliegue logístico, y su tropa. Y el gesto zapateril fue aplaudido por muchos, notoriamente en la entrega de los Goya, pero a las Fuerzas Armadas españolas les costó caro. Fueron años de distanciamiento y ostracismo. Yo lo viví en el Eurocuerpo, donde, pese a ser un Cuartel General europeo, se mascaba la frialdad; espe...