Bardella y el Primer cónsul

El 18 de brumario, o lo que es lo mismo, el 9 de noviembre de 1799, Napoleón Bonaparte se convertía en Primer Cónsul tras dar un golpe de estado, que Curzio Malaparte describe magistralmente en su obra “Técnica del colpo de stato”. El corso magnífico tenía sólo 30 años y venía de una fulgurante trayectoria militar que había comenzado en el cerco de Tolón; una de las pocas escenas salvables en la decepcionante película de Ridley Scott, que como buen inglés sólo se preocupó de parodiar la figura del Emperador. Utilizar la figura de Napoleón para hacer comparaciones es siempre peligroso, pero las fechas están ahí, y también las obras, pues si bien la mayoría lo relaciona con el genio militar, la realidad de su magisterio, se encuentra esculpida en mármol en la planta baja de su tumba monumental en los Inválidos, en París, y me viene a la memoria el Código napoleónico, fuente de nuestro derecho civil; la escuela nacional, aún hoy vigente en Francia; el banco de Francia, y otros m...