Federalismo pragmático en los Premios
Me gusta ver la entrega de los Premios Princesa de Asturias, aunque estos tengan lugar en Oviedo y no en Gijón, qué le vamos a hacer. Todos los años me planto ante la pantalla para disfrutar de las imágenes de la capital del Principado y, a continuación, la ceremonia en el Teatro Campoamor, que empieza siempre emocionándome al comprobar lo bien que suena el Himno nacional arropado por el sonido de las gaitas asturianas. Este año, además, premiaban al Museo antropológico de Méjico, que me sorprendió enorme y positivamente hace ya unos cuantos años cuando tuve ocasión de visitarlo de la mano de mi cuñado Carlos, vecino de aquella ciudad durante un tiempo y conocedor profundo de la cultura del país. Me sorprendió por la riqueza de sus colecciones sobre algunas de las muchas culturas de esa gran nación; tanto en cuanto a los artefactos mostrados, como por la reproducción de salas y recintos a escala natural y con un realismo extraordinario. El museo, que yo creí obra reciente, ...