Una crónica diferente
Cabe apuntar, de entrada, que el gentío en la misma ya daba cuenta del casi lleno que se esperaba tras la apoteosis morantiana del día anterior. Una aglomeración a la que contribuían, en la principal, los antitaurinos, sostenidos por algunas formaciones políticas, de escasa o nula representación parlamentaria, que en estas verbenas encuentran un medio de expresión, curiosamente en una ciudad conocida por ser, como dicen los pijos, “pets-friendly”, con los perros como dueños y señores de nuestras calles. Ye lo que hay. Venía yo interesado en comprobar la indumentaria del personal, pues en la feria de Sevilla, televisada en abierto por su televisión autonómica, observé que los señores lucían abundantes americanas, algunos con corbata al cuello; y las señoras elegantísimas, como si después tuviesen “un compromiso”, y todo ello con el cimbreo casi constante de un enjambre de abanicos multicolores. Y es que Sevilla tiene un color… Aquí el asunto va por otros caminos. Pocas ameri...