¿Tiene Trump una estrategia?
Son tiempos complicados los que vivimos últimamente. Para los que sufren sobre el terreno las consecuencias de algunas decisiones políticas son incluso sangrientos, mortales. Y todo ello lleva ya un tiempo desarrollándose; quizás desde que Fukuyama decretó el fin de la historia, tras la caída del Muro, porque, desde entonces, la inestabilidad no ha hecho sino aumentar, y el nuevo titán, el sustituto de la URSS, China, ha venido para dar una nueva inquietud a lo que parecía que iba a ser la Pax Americana. Ese crecimiento chino, en todos los órdenes, inquieta en los EEUU, tanto que, ya desde la presidencia Obama, 2009-17, su estrategia y doctrina de defensa ha ido basculando hacia el Lejano Oriente; más despacio quizás de lo que quisieran, puesto que la Rusia de Putin -léase ocupación de Crimea y posterior invasión de Ucrania- obligaban a mantener un importante esfuerzo sobre Europa. Además, el Próximo Oriente, en perpetua inestabilidad, imponía un doble esfuerzo con despliegues ...