El estado se suicida en Ceuta
Somos un estado de derecho, y eso está muy bien pero tiene sus pegas. Lo primero lo demuestra la sentencia del Supremo, en la que no entro pero doy por fundamentada, según la cual si un emigrante entra a nado no puede ser expulsado en caliente; de lo segundo tenemos imagen vívida en los 40.000 entrados en dos días en la ciudad de Ceuta ¿Y ahora qué? Ahora estamos en algo que recuerda horriblemente a la Marcha Verde, aunque a esta quizás la denominen en el futuro como Marcha Mojada, si bien aquella fue programada por Hassan II y esta no tiene muy claro, aún, quién dio fuego a la mecha que produjo este estallido, dejando a las Redes como carburante de la misma. En todo caso, ahora, el principal problema, más allá de mostrar, una vez más, la inoperancia de nuestro gobierno, nos encontramos con un doble problema logístico; doble porque la única forma de sacar a esa masa de la ciudad parece la salida voluntaria, algo difícil de imaginar por el momento y que, a mí, se me ocurre q...