Ensayando en el aire
Me ha pillado volviendo a casa, y me he quedado tan estupefacto que he perdido la oportunidad de sacar el teléfono y grabarlo. Hablo del A400, el avión de Airbus que participará el domingo en “nuestro” festival aéreo, y subrayo lo de nuestro porque, aunque seamos una ciudad marítima, la realidad de los 300 mil espectadores que cada año alcanza el evento lo convierten en algo muy de casa, como la Semana Negra, la afortunadamente recuperada Feria taurina, o la Soledad/Remedios de Cimavilla. El caso es que el A400, un aparato impresionante, por tamaño y capacidades, es capaz, visto lo de esta mañana, de maniobrar casi como el viejo Hercules, al tiempo que transporta mucho más que aquel, y a mucha más distancia, otorgando a nuestro Ejército una capacidad de proyección antes inexistente, e imprescindible para los tiempos actuales. Cuando acaba sus evoluciones sobre el arenal de San Lorenzo no puedo evitar pensar, con envidia, en las muchas peticiones de compra que la actual situ...