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El descarrilamiento de la marca España

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  Lo de la Marca España fue un invento de Carlos Espinosa de los Monteros, un empresario y aristócrata que echó el resto al frente institucional del asunto sin llevarse un duro -no lo necesitaba- al bolsillo. Después, con la llegada de un gobierno regresista al frente de los designios de la nación, el negocio pasó a ser una secretaría de estado, con tanto de pecunio para su dirigente, a cuya cabeza creo recordar que estuvo la biógrafa de nuestro inabordable presidente de gobierno. El concepto en el mundo empresarial, de donde provenía Espinosa, se equipara a la Imagen y reputación corporativa, algo que tiene enormes implicaciones en los resultados de la empresa de que se trate, y que puede llevar a auténticos cataclismos internos en función de las repercusiones, especialmente las negativas, que algunos sucesos puedan tener para la imagen de la marca. Ye lo que hay. Escribo esto después de ver la inauguración de la Olimpiada de invierno en Milán, también, al mismo tiempo, en C...

Lacau

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    Hoy me llega noticia de la desaparición de Paco Lacau, vía telefónica primero y después en las páginas del Heraldo. Se ha ido por sorpresa, por un infarto fulminante que a sus 77 años lo ha separado definitivamente de sus montañas, las del Pirineo. Paco era un barbastrense que respondía el biotipo, si es que existe, que uno se puede esperar de alguien que presumía de ser del Barranqué, con una retranca enorme que le llevó a proclamar, tras su breve y prácticamente inédita incursión en la política regional, “no saqué ni pa colacau”. Pero esa, la coña, no era la faceta principal del personaje, aparte de la enorme humanidad que caracterizaba a la persona. Paco era uno de los montañeros históricos de Aragón, compañero de travesía en el Mont Blanc cuando la desgraciada y temprana desaparición de Ángel Orus, toda su vida ha estado dedicada a la montaña. A través del histórico club de Barbastro, Montañeros de Aragón, encauzó sus ansias montañeras primero, y después implicándo...

En Cuba no llueven iguanas

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  Pudiera parecer una noticia por ausencia u omisión, puesto que, en la vecina Florida, atenazada estos días por un viento gélido del Norte que hace bajar las temperaturas hasta extremos poco usuales por aquellos pagos, los periódicos han abierto con la información de la lluvia de iguanas, suceso que, por inhabitual, aunque no único, se convierte cada vez que sucede en noticia de primera página. Y es que allí, en Florida, las iguanas son bastante abundantes, ya que, inofensivas, han alcanzado en algunos casos estatus de animal de compañía, y por ello, cuando las temperaturas bajan más de lo que el cuerpo de los animalitos, de sangre fría, puede soportar, las iguanas se defienden entrando en hibernación repentina, lo que unido al hecho de que la mayoría son de la rama arborícola de la familia hace que, de golpe, se vayan cayendo de los árboles, para susto y sorpresa de más de uno. En Cuba también hay iguanas, pocas, dicen que el grueso de la población se convirtió en primer plat...

No hay remplazo, pero hay peligro

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  Parecía que las oleadas de indignación popular que los “sucesos” de Gaza provocaron, orquestadas por la izquierda regresiva, habían pasado a mejor vida tras la finalización de los combates sobre el terreno y la subsiguiente tratativa para el intercambio de rehenes y cadáveres de una y otra parte. Ahora se había entrado en la etapa de las elucubraciones urbanísticas de la mano del yerno del ogro anaranjado. Algo más prosaico, aunque menos sangriento. Allí cerca, en la vecina Siria, ahora bendecida con una visita a la Casa Blanca de su líder, yihadista islámico reconvertido en estadista, las cosas de la política aún están lejos de apaciguarse, pues entre el cobro de la “justa” venganza contra la etnia de los Assad, hoy sometidos a parecida persecución a la que ellos perpetraron, también se trata de “recolocar” a los peshmergas kurdos, empujados hacia el norte por las fuerzas de Damasco y abandonados por sus “padrinos” yanquis. Cosas del petróleo. Ye lo que hay. Y ahora, al pa...