El calendario y la defensa de Zapatero
Poco ha durado la resaca de las elecciones andaluzas. Llega el juez e imputa, antes lo llamaban indagado, a José Luis Rodríguez Zapatero, el de la ceja, el del buen talante, el de aquello de que no había crisis, y caso de haberla nosotros estábamos preparados, el de que un poco de crispación le viene bien al partido, el de tantas cosas… y con su imputación todo pasa a segundo plano, hasta los iniciales dolores de cabeza del señor Moreno con la formación de su gobierno, todo. La imputación de un expresidente es algo a lo que, aún, no habíamos llegado. Lo más cercano fue aquella equis de la batalla antiterrorista. Pero es que lo de ahora, además, resulta como mucho más cutre. Tratamos un asunto de pelas, tan deleznables como las de Pujol, porque no eran caudales para el partido, sino para la buchaca particular, y ello le da unos tintes más abyectos. Ye lo que hay. El caso es que, el partido de los cien años de honradez, se encuentra con una papeleta muy complicada por delante, ...