Seis atunes, seis
Mi deporte favorito, quizás debiera decir el único, es el golf, practica que realizo habitualmente en esa maravilla que es el campo municipal del Tragamón, que sorprende, por esa condición de municipal, junto al de La LLorea, a todo forastero que lo visita; y también por sus otras características para el desarrollo de la actividad, que son excelentes. Suelo ir allí varias mañanas entre semana, y este verano, como en los últimos, la conversación recaía en lo seco y duro que se encontraba el campo, algo que, en general, unos y otros, achacábamos a la falta de lluvia durante los meses estivos, si biren en el pasado no sucedía tan a menudo. Al fenómeno, cabría añadir, y esto es apreciación personal, que ya no hay rocío durante los meses de verano, especialmente julio y agosto. Ya nadie sale por la noche con la chaquetina puesta, o el jersey colgado al hombro, para prevenir aquella incomoda “roxada”, más fina que el orpín, pero que acababa por mojar la mesa de la terraza, y que ta...