Entre grullas y marmotas
Supongo que la mayoría de quienes leen estas líneas tendrán oído hablar de Phill; esa marmota de Pensilvania, uno de los estados del norte de los EEUU, y por lo tanto de clima bastante frío, que todos los años nos traen a los medios de comunicación para contarnos, en función de lo que tarda en refugiarse de nuevo en su madriguera, de la llegada de la primavera, o, visto desde el otro lado, del fin del invierno. A mí, este domingo, me pilló con la misión autoimpuesta de ir a la caza y captura de un par de sfogliatelle; postre italiano que les recomiendo fervorosamente, y que de la mano de unos italianos ha llegado a Zaragoza hace no mucho, donde paso estas fechas de borrascas y vientos casi huracanados. Así que, con la fuerza que da el tener un objetivo que alcanzar, me lancé a atravesar media ciudad, empezando por la plaza de San Francisco. Allí, en ese centro neurálgico de la ciudad en diferentes aspectos, me reencontré con el mercadillo tradicional de monedas y sello...