El sanchismo apesta (crónica electoral)
Y llegó el día después. El día que ya las elecciones andaluzas quedan atrás y también, con ellas, la larguísima serie de cuatro elecciones regionales que nos han mantenido a todos, participantes o no, pendientes del antes, el durante, y, a partir de hoy, del después. Y en eso estamos. Hoy todos, especialmente los que se ganan la vida como analistas, se dedican a sacar las conclusiones de lo sucedido y, en muchos casos, a pronosticar lo que vendrá, es decir, cuando se celebren las elecciones generales. Y yo no estoy muy de acuerdo con algunas de las consecuencias que se extraen, de modo y manera que, desde mi silla de observador, me atrevo a sacar las mías. El gran perdedor, sin paliativos ni edulcorantes, es el sanchismo, aunque el gran pagano está siendo el socialismo, y quienes más lo sienten y presienten son los cuadros del partido, que ven cómo en cada oportunidad sus opciones para ocupar cargos pagados con el erario público van disminuyendo, lo que a los cesantes actuale...