Gestos inamistosos
Con el paso del tiempo algunos
hechos se van olvidando. A veces, por aquello del interés político nacional, se
sacan de nuevo a relucir, como en el caso de aquella sentada ante el paso de la
bandera de los Estados Unidos protagonizada por el entonces secretario general
de los socialistas, ese que ahora se dedica a eso que en economía se conoce
como lobismo, y que siempre se llamó venta de favores.
El mismo protagonista, también
por interés partidista, decidió la retirada intempestiva de las tropas
españolas de Iraq -el italiano Berlusconi también lo hizo, pero negociando el
calendario con los EEUU- con gran peligro y trabajo para mi amigo Pedro, que
dirigió el repliegue logístico, y su tropa. Y el gesto zapateril fue aplaudido
por muchos, notoriamente en la entrega de los Goya, pero a las Fuerzas Armadas
españolas les costó caro.
Fueron años de distanciamiento y
ostracismo. Yo lo viví en el Eurocuerpo, donde, pese a ser un Cuartel General
europeo, se mascaba la frialdad; especialmente de los representantes polacos, a
los que, tras convencerles para entrar en Iraq, dejamos tirados y a cargo de
una división que, se suponía, íbamos a dirigir nosotros. No se olvida.
El JEMAD de entonces, que luego
dirigiría el CNI, empleó mucho tiempo y dedicación, además de algunos de sus
mejores hombres, para recuperar el crédito en el Pentágono, y nuestras bases y
las sucesivas ampliaciones de los Acuerdos con los yanquis tuvieron su
importancia para ello. Ahora, posiblemente, volveremos al puesto de salida.
La prohibición de uso de las
bases para apoyar el ataque a Irán es un minúsculo dolor de cabeza en la
Operación, con mayúscula; y la prohibición del espacio aéreo tampoco es que
vaya a romper los planes yanquis, pero, el gesto inamistoso de un socio de la
OTAN, se escribe con letras de molde, y su ministro de exteriores, Marco Rubio
ya ha hecho referencia a ello. Y algunos, desde su corta mira localista, quizás
lo aplaudan, obviando que, como señaló hace nada el antiguo JEMAD Alejandre,
Ceuta y Melilla no están amparadas por la OTAN, y que, tras los Acuerdos de
Abraham, los EEUU rearman a Marruecos y cuentan con él como socio principal en
Africa y en el mundo islámico.
En el mundo político actual, en
el que los intereses partidistas prevalecen sobre los nacionales ¿qué es eso?
Dirán algunos, toda esta problemática es posible que se contemple como algo de
importancia menor, especialmente cuando hay una campaña electoral de por medio,
pero no les quepa duda que, cambie o no el gobierno, ahí nos espera un tajo
internacional importante; y a caballas y melillitas muchas noches de insomnio.
Ye lo que hay.
Raúl Suevos
A 31 de marzo de 2026

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