El nuevo Afrika Korps
De vez en cuando nos llegan
noticias de ese remedo moderno de lo que fue la obra del Mariscal Rommel en el
norte de Africa. Aquellas fuerzas, en las que también desplegaban fuerzas
italianas que se comportaron, en contra de lo mostrado por la cinematografía
yanqui, heroicamente, dejaron escritas páginas admirables en el arte de la
guerra, especialmente cuando la falta de suministros alemana a través del
Mediterráneo, y la llegada masiva del lado aliado por Suez, obligó al mariscal
a replegarse ordenadamente sobre los avances logrados con anterioridad.
Los rusos de Putin, que saben
mucho de guerra híbrida y dominio cognitivo, han aprovechado el tirón del
nombre de aquella fuerza y crearon, hace ya unos años y apoyándose en compañías
de mercenarios, lo que se conoce como Russian Afrika Korps; seduciendo a las juntas
militares que gobiernan los países del Sahel y logrando que la misión MINUSMA,
de la ONU, y la EUTM Mali, apadrinadas por Francia y en las que España
participaba, tuvieran que retirarse en el 2023.
La consecuencia de aquella
retirada fue la ocupación de las ciudades del norte de Mali, Kidal, Tombuctú y
Gao, por las fuerzas de la junta militar maliense con el apoyo de los
mercenarios rusos de Wagner, aunque siempre en modo asedio por las fuerzas
combinadas de los tuaregs del Frente del Azawad y de los yihadistas del JNIM. Un
asedio que ha ido reforzándose en la misma medida que el apoyo ruso, que
bastante tiene con lo suyo en Ucrania, ha ido debilitándose, como muestran los
sucesivos golpes recibidos por sus fuerzas a manos de los tuaregs en el pasado
reciente.
El penúltimo golpe ha llegado con
la toma de Kidal por las fuerzas combinadas independentistas y yihadistas, con
salida a escape de los rusos, que han dejado solos y abandonados a los soldados
malienses de la Junta. Y ataques a otras ciudades donde, al parecer, habría muerto el ministro de defensa del país. Una retirada la de estos rusos
de difícil equiparación a aquella de Rommel. Ye lo que hay.
Quedan ahora, en el territorio
que los independentistas llaman Azawad y la geografía política Norte de Mali,
las otras dos ciudades históricas, Gao, la capital del territorio, y Tombuctú,
la de los misterios y protagonista de historias novelescas, ambas bajo presión
desde el mismo momento da la salida de MINUSMA y, posiblemente, a punto de ser
abandonadas, o rendidas, por las fuerzas
gubernamentales, lo que abrirá un melón político de enormes consecuencias en
todo el Sahel, y también para la imagen rusa que hoy representa Vladimir Putín,
ya de por sí dañada a todos los niveles.
El Afrika Korps era otra cosa,
era más seria.
Raúl Suevos
A 27 de abril de 2026

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