El riesgo
Me venía ayer el sainete como ejemplo o referencia de la situación, sobrevenida, como casi todas las crisis, con el desgraciado asunto del crucero infectado con hanta virus. Y un compañero me apuntaba que quizás fuese más ajustada la denominación de tragicomedia. No lo sé, porque no soy muy ducho en las cosas del teatro, aunque así, sobre la marcha, por aquello de los aspectos internacionales del negocio, me viene también la posibilidad de encuadrarlo como vodevil, aunque casi inmediatamente, después de ver algunas cosas en los informativos, concluyo que estamos ante una españolísima astracanada; subgénero de principios del siglo XX que abusaba del humor español, siempre opuesto al inglés, que, aunque varios pasajeros son de aquel país, ignoro por el momento cómo se están tomando allí esta nueva crisis.
A escribir estas líneas me ha movido la visión de un grupito de trabajadores portuarios manifestándose en contra de la llegada del navío, amenazando incluso con bloquear el acceso del mismo al puerto donde se le espera. La acción, de una rapidez insólita, me chocaba por las maravillosas pancartas que mostraban, lo que da cuenta de la logística que, pese a ser un puerto pequeño, tienen detrás. Más tarde, en otro informativo, otra peña, esta vez uniformados con camisetas de pertenencia, también se manifestaban en el mismo sentido. Ambas camarillas apelando a la seguridad de todos ellos, que sería puesta en riesgo con la llegada del barco.
También hemos tenido ocasión de sentir a diversos exponentes del paisanaje isleño, mostrándose muy contrarios a la operación por el peligro que entrañaría, para su físico y para sus negocios turísticos. Asimismo, el presidente del gobierno canario ha disfrutado de ingente cobertura mediática, siempre desde la queja y la alerta sobre el riesgo que para las islas entraña la operación.
Y qué quieren que les diga. ¿Qué riesgo? Si acaso para el práctico del puerto, y sin atraque, pues será fondeo, que no tengo claro que tenga que intervenir; todo lo demás correrá a cargo, principalmente y como siempre, de la Guardia Civil y Protección Civil, supongo, pues el desembarco lo hará el personal del barco con sus propios medios. Y todo este follón de protestas y remilgos se produce en el mismo momento que dos guardiaciviles mueren, dos más, y otros dos son heridos, persiguiendo el narcotráfico en alta mar. ¡País¡
En el informativo más visto de la televisión nacional han dedicado 20 minutos al barco de marras y el virus que transporta, para, a continuación, pasar corriendo, con sólo dos minutos, a la muerte de esos dos servidores del estado; esos que lo dan “todo por la patria”; los mismos que siguen sin ser profesión de riesgo para el ministerio del interior.
Tenemos que hacérnoslo ver.
Raúl Suevos
A 8 de mayo de 2026
Traducción en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

Comments
Post a Comment