Tiempo de tentarse la ropa

 

Con la edad uno empieza a pensar que está más preparado que la mayoría de las personas para comprender la realidad que se presenta, o se esconde, ante nosotros; y lo cierto es que estamos bastante equivocados. La realidad, en realidad no existe, sólo existe lo percibido, y esto es algo sobre lo que muchos filósofos llevan dando vueltas desde hace muchos años, siglos incluso. Y en el alcance corto, que es en el que vivimos y nos desenvolvemos, la tendencia es a usar los dichos, consejos y refranes que hemos venido oyendo y asumiendo desde que éramos niños, para describir esa realidad que, muy a menudo, no alcanzamos a comprender en toda su dimensión.

Yo esta mañana me he sobresaltado, aunque quizás no debiera, con las informaciones relativas a las elecciones regionales en el Reino Unido. Un cataclismo dicen, especialmente para los laboristas, léase socialistas, que gobiernan allí en este momento. Y es que, en el caso de Gales, ni siquiera la presidente del gobierno regional ha mantenido su escaño. Primera vez en cien años. Terrible.

Allí, Gales, y en Escocia, la del whisky, han arrasado los partidos nacionalistas, seguidos de los populistas de derechas del señor Farage, el apóstol del Brexit, con los tories, los conservadores, casi desaparecidos, consecuencia quizás de la etapa Boris Johnson; con los eco-populistas también sacando pecho, y los laboristas en ambas regiones con un piñazo épico. Terremoto sociológico.

Ahora miren ustedes a Hungría, con victoria histórica del señor Magiar, que es igual de ultranacionalista y conservador que Orban, con el matiz de que no es prorruso y sí pro-europeo, aunque aquí la lectura mediática pasase volando sobre el hecho de que la izquierda no sacó ni un solo escaño; ni uno. Para hacérselo mirar. 

En toda Europa el paisaje es similar. Los partidos clásicos, de izquierda y derecha, no consiguen dar con la tecla que los ponga en sintonía con los que antes eran sus votantes, y ello pese a que estos, los votantes, intentan decírselo en cada votación. ¿O es que no quieren enterarse? los partidos. Chungo asunto, como para empezar a tentarse la ropa.

Aquí, en España, los tiempos se estrechan, también en los EEUU, donde el campeón mundial del populismo ve como el verdugo electoral anunciado para el próximo noviembre se acerca inexorablemente, pese a los trapicheos con los distritos electorales; y su posible derrota, puede llevar a pensar, a algunos, que todo vuelve a su cauce; pero no, sus tiempos, los de los yanquis, no son los nuestros, y aquí, en Europa, y en España, una elección tras otra nos muestra que el desasosiego de los votantes crece, cada vez más, y preocupantemente.

Raúl Suevos

A 9 de mayo de 2026

Traducción en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

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