Los franceses del Tour
Lo más parecido que tenemos al humor inglés en España lo encontramos en Galicia; quizás por aquello de que, con un gallego, dicen, nunca se sabe si va o viene. Nosotros, vecinos desde hace ya muchos siglos, primeros peregrinos históricos por ese Camino Primitivo que ahora parece ganar la fama que siempre debió corresponderle, nunca acabamos de pillarlos del todo, y eso que, en el mando de la nación llevan ya unos cuantos representantes; pero aún así casi siempre nos sorprenden. Como don Mariano.
Hoy ha vuelto a hacerlo. Con razón, porque, interesadamente creo, ayer le dieron unos cuantos palos, muchos de ellos interesados, como esa excusatio non petita del presidente Sánchez al primer ministro francés. Y es que la socarronería del más famoso registrador de la propiedad es proverbial, y, visto lo visto, parece inagotable.
El caso es que su referencia a los orígenes de los miembros de la selección francesa parece haber levantado oleadas de indignación en muchos rincones de España y Francia, en ambos países aparentemente interesados. Y ello porque allí, en Francia, tocamos el multiculturalismo, concepto sociológico y político que parece chirriar en aquel país con la realidad de cada día. Algo que los barrios de las grandes ciudades, allí conocidos como banlieus, señalan de forma cotidiana, y si no, pregúntenle ustedes a los aficionados del Real Madrid que visitaron el Stade de France en la final de la Copa de Europa de 2022.
El futbol profesional, como antes y hoy lo fue, en Francia, la Legión extranjera, es una herramienta de promoción social, con un recorrido mucho más corto y rentable en caso de éxito en el primer supuestu, y, desgraciadamente, pese al llamativo color de piel de la selección francesa, no logra esconder el fracaso de ese multiculturalismo, y ello pese a la mezcla racial que también observamos en las gradas de los estadios. Ye lo que hay.
Esta divagación me viene mientras veo en la televisión, como todos los veranos, el Tour de Francia, con sólo un corredor de raza negra en el pelotón ¿será porque una bicicleta es más cara que un balón? Y, sobre todo, con unas cunetas y aceras llenas de público a rebosar; un público, el de la Francia de provincias, absolutamente blanquito y con pinta de franceses de los de toda la vida; y claro, me entra la angustia de pensar que quizás, el racismo del que se acusa estos días al señor Rajoy no representa más que el fracaso de algunos países, en este caso Francia, y en un futuro próximo tal vez España, para hacer frente a la evolución de las sociedades modernas, las propias, cada vez más envejecidas, y las ajenas, presionadas por múltiples problemas.
Raúl Suevos
A 15 de julio de 2026
Traducción en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

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