Zona Híbrida Hostil
He tenido oportunidad de volver a ver una peli española de guerra, Zona Hostil, que me parece de lo mejor que se ha hecho por estos pagos pese al raquítico presupuesto con el que contaba en aquel 2017, y supongo que en parte gracias al trabajo del asesor técnico puesto por el MINISDEF, Pepe Allúe, un puntal de las fuerzas aeromóviles del Ejército.
La historia va de un helicóptero español que medio se escoña en una evacuación sanitaria, y, como somos pobres, en lugar de meterle una carga explosiva para evitar que el enemigo se lo apropie, se monta una operación de evacuación del aparato y de los evacuados que allí se han quedado, todo ello a cargo de una sección del Tercio, que es lo que me interesa en esta divagación.
El teniente al mando, que ve llegar la noche y lo crudo que aquello se va a poner, les suelta su arenga a sus propios, los legías, y, como no podía ser de otra manera, les pone a recitar el Credo legionario, quedándole al director una escena cuadrada y posiblemente la de más fuerza de toda la peli, en la que abundan las escenas fuertes. Se la recomiendo.
Volviendo a la arenga, dice la RAE que es un “discurso pronunciado para enardecer los ánimos de los oyentes”, y añado yo que casi siempre hemos relacionado el concepto con el mundo militar, y ahí, en ese mundo, y en la zona próxima a nuestra españolísima Ceuta, soltó el general Prim su famosa arenga antes de cargar contra los moros en la batalla de los Castillejos, que están cerca pero no son los mismos vecinos de nuestra ciudad.
Aquella arenga, y lo que siguió, le valió a Prim el marquesado del mismo nombre, pero ahora estamos en otros tiempos y no habrá un Fortuny que pinte oleos con la avalancha ceutí. Tampoco voluntarios catalanes montando castellets para asaltar la muralla de Tetuán, la Blanca. Ahora estamos en una guerra híbrida, en la que hay menos cargas a la bayoneta y sí marchas zombis, o parecido, pero puede que más efectivas a medio plazo.
En esta guerra híbrida son los ciudadanos ceutíes, también los de Melilla, los que forman nuestra vanguardia, y lo cierto es que van con la moral baja, bajísima, tanto que algunos hablan de vender y venirse a la península. Y no cuesta mucho comprenderlos, pues las vanguardias, para cumplir bien su función, necesitan sentirse respaldadas por el grueso del ejército, que en este caso somos nosotros, y necesitan que alguien les arengue, alguien como el Rey, que recibió -no le dejaron otra- al presidente ceutí en Marivent.
El Rey parlamentario necesita el refrendo del gobierno, éste no lo hará, pero espero que el próximo tome nota.
Raúl Suevos
A 9 de agosto de 2026
Traducción en llingua asturiana en abellugunelcamin.blogspot.com

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