Las vacaciones de Giorgia
En el 96 llegué a Florencia con mi familia, por razones profesionales y para pasar allí tres años. La inmersión en la cultura italiana me dio para percatarme de que allí, tanto en la televisión como en las revistas o semanarios, lo que aquí conocemos como cotilleos, y allí como pettegolezzi, no tiene el mismo sustento clientelar que entre nosotros. Ye lo que hay.
El diccionario Treccani, allí muy respetado, dice que los pettegolezzi, en su versión escrita, son chácharas o insinuaciones malévolas; sobre alguien conocido añado yo. Y en aquellos años, que recuerde, sólo la revista Oggi -Hoy- se dedicaba a este tipo de casquería, y aún trabaja en ello en la actualidad, persiguiendo a las celebridades.
Esta semana se ha descolgado con un reportaje sobre la señora presidente de gobierno, Giorgia Meloni, a la que le ha publicado un reportaje con su hija de nueve años, ambas en traje de baño en Cerdeña, donde pasaba unos días, pagándose todo, viaje incluido, de su bolsillo, con una escolta mínima, y fotografiándose con muchos admiradores, votantes, miembros de su partido, o lo que fuese, sin que conste que a ninguno de ellos le guste la fruta, contrariamente a lo que le sucede a nuestro jefe de gobierno. Cosas.
No parece que las muchas opiniones lanzadas en redes, de todo tipo, vayan a modificar el enfoque personal y político de la señora Meloni, pero, indudablemente, y coincidiendo con el informe político de su ministro del interior, en el que da cuenta de la reducción enorme del número de inmigrantes llegados por mar, y el aumento del 100% del número de expulsiones durante este semestre, hace que, con lo sucedido en Ceuta y el aserrallamiento del señor Sánchez en una lujosa mansión del Patrimonio nacional, al que llegan diferentes invitados, familiares y no, todos ellos “protegidos” por más de doscientos policías, a uno le vengan las ganas de hacer comparaciones, que, dicen, son siempre odiosas, pero en las que nuestro gobierno no queda muy bien parado.
Meloni gobierna con un tripartito, que hace que su gobierno se desenvuelva en equilibrio inestable, como Sánchez, pero gobierna, y, mantiene a su país como un socio fiable en Europa, que ahora, gracias a la regularización masiva de Sánchez, concita el apoyo de gobiernos europeos de todo el espectro político, como Dinamarca o Suecia, mientras que nosotros, lenta pero inexorablemente, parece que vamos camino de convertirnos en un solitario que puede acabar en apestado.
Giorgia parece saber a dónde va, y Sánchez también, pero diría yo que éste con un recorrido mucho más corto, marcado por las próximas elecciones generales.
Raúl Suevos
A 15 de agosto de 2026
Traducción en asturiano en abellugunelcamin.blogspot.com

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