Conversaciones de paz en Casa Trump
Anoche me quedé esperando la conferencia de prensa en Mar-a-Lago, la residencia privada del presidente de los EEUU que en este segundo mandato parece haberse convertido en residencia oficial. Y la espera mereció la pena, no por lo anunciado en ella sino más bien por el “show” que, una vez más, nos ofreció el ogro anaranjado. El resultado, como cabía esperar, es más de los mismo. Un 95% de acuerdo en palabras del presidente Zelenski, que viene a ser lo mismo que nada, pues ese 5% restante es poco menos que inalcanzable, y, en el supuesto de lograrlo, que lo dudo, necesitaría el acuerdo del sátrapa del Kremlin. Es decir, que los ucranianos tiene que seguir esperando que el temporal amaine; algo improbable en el corto término. En la parte de comunicación pública el espectáculo también dio bastante de sí. Trump, a diferencia de lo que suele hacer nuestro inefable presidente, respondió a un amplio número de periodistas, mezclando respuestas sobre el interés del asunto con referenc...