Bachaqueros
En la casa de cualquier expatriado habanero que se precie existe un puesto de trabajo muy particular, el resolvedor. Suele ser un tipo con muchos contactos y habilidades y es el mejor pagado de la casa; él se encarga de conseguir el combustible para autos y planta eléctrica salva los apagones a mitad del precio oficial, esas patatas que no llegan a los mercados oficiales, y en general todo aquello que se va cayendo de los circuitos oficiales, incluidos los tabacos cubanos o el ron. En Cuba dicen los naturales que el estado hace como que paga y ellos hacen como que trabajan. Todo se ha ido convirtiendo con el paso del tiempo en un gigantesco mercado estraperlista. Todos mercadean, sin excepción. Mi peluquero también le cortaba el pelo al servicio de seguridad de Fidel y por esa vía conseguía tomates cherry, los únicos de La Habana. Todo se podía resolver “por la izquierda”, y por lo que me cuentan así siguen las cosas. Algo más caro todo porque la situación está peor que hace unos...