Sin logística no hay victoria
En el siglo XIX brilló con especial intensidad el genio de Napoleón. Hasta siete coaliciones de la mayor parte de los reinos europeos fueron necesarias para conseguir derrotarle definitivamente en Waterloo. Lo que escapa en la mayoría de las lecturas es que no fue Wellington quien verdaderamente le derrotó sino el crédito bancario, que se encontraba mayoritariamente del lado británico y les permitía dotar económicamente a los derrotados reyes europeos y, con sus dineros, armar nuevos ejércitos, hasta que, finalmente, derrotaron al Emperador y una empobrecida Francia. Siempre es la economía la que manda en las guerras y, derivada de ella, la logística fundamenta la victoria en las batallas. En la primera guerra de Iraq se llevó la victoria y el pase a la historia el norteamericano general Schwarzkopf, pero fue la diligente y previsora acción del general Willian Pagonis la que puso, en tiempo y forma, no sólo las tropas sino también los medios de combate y todo lo necesario par...