¡Que devuelvan la estatua¡
¡Menuda movida¡ Nada menos que devolver la Estatua de la Libertad a los franceses, que fueron quienes allá por el lejano 1886 se la regalaron a los norteamericanos para conmemorar los cien años de la independencia de esa nación. Y viene ello de la mano de un notorio político francés, Raphael Glucksmann, exponente de la nueva izquierda liberal, que lucha por levantar cabeza tras los últimos y desastrosos años de los socialistas; al que se le ha ocurrido pedir la devolución de “La libertad que ilumina el mundo”, nombre auténtico de la obra, en vista de los acontecimientos que se desarrollan en el Imperio desde la llegada de Donald Trump, de nuevo, al poder. Como se pueden imaginar, se trata más bien de una boutade, al más puro estilo francés, que busca ocupar primeras páginas pero que, en el fondo, envía también un mensaje profundo sobre el modo cómo el presidente yanqui y sus secuaces llevan los asuntos de su propio país, y de paso los del resto del mundo. Y es que ellos, desd...