Salidas ucranianas
Dudaba entre promesas o salidas, decidiéndome al final por
estas últimas, pues, al fin y al cabo, es coincidiendo con una salida o viaje a
ese país cuando a los políticos se les calienta la boca. Cada uno que por allí
pasa no pierde la oportunidad de prometer algún tipo de ayuda, generalmente de
carácter militar, aunque algunas de ellas se diluyan con el paso del tiempo, o
lleguen allí sin pasar la ITV; como una partida de Humvees, el todoterreno
yanqui, que aparecieron con la ruedas podridas, dejando tirados a los soldados
ucranianos a las primeras de cambio. Seguro que supieron comprenderlo dada la
inmensa ayuda del gobierno de Washington.
Nuestro doctor Sánchez también estuvo en Kiev estos días, en
calidad de presidente del Consejo Europeo durante este semestre, y como él
mismo y tantos otros visitantes, también sacó el caldero de las promesas y se
lanzó a repartir, empezando con el compromiso de total apoyo por parte de
Europa a la causa ucraniana ¡qué menos¡ si tenemos en cuenta que nos va la
estabilidad del continente durante, al menos, una generación; y para quien no
lo tenga claro que se lo pregunte a los países con frontera con la Federación
Rusa; ahí no tienen duda.
Ya lanzado, prometió un Consejo OTAN-Ucrania que ya existe
hace 20 años o más, pero, como pensase que sabía a poco, de nuevo, como la
burra al trigo, renovó los Leopard; los cuatro de la promesa de diez que aún
faltan. Y ya en pleno paroxismo prometedor, su chequera le dio para una
dotación de 55 millones de euros, ¡Qué barbaridad¡
Esa cantidad, es de suponer, saldrá del mismo sitio que los
20 mil euros que la vicepresidenta de las políticas chulis ofreció ayer mismo a
los jóvenes de 18 años, para que se lancen a la vida con una buena base
material ¡Qué cosas¡ Es un mundo y una época en la que, pese a la supuesta
fiscalización de la vida política por medio de los muchos órganos que para ello
existen, las promesas siguen siendo la herramienta de más fácil manejo por
parte de nuestros dirigentes. Ye lo que hay.
Esta exhibición ucraniana llega, precisamente, cuando Ucrania
despliega en Bajmut una brigada mecanizada equipada con carros de combate,
vehículos de combate de Infantería y obuses de 155 mm de fabricación sueca,
formada por más de 3000 hombres y mujeres que fueron adiestrados en aquel país,
que ha pagado todo, materiales y estancia, con mucha menos alharaca de la que
aquí nos damos, y seguramente con más agradecimiento de Zelensky, que ponía la
cara de circustancias que correspondía al presidente del Consejo Europeo.
Raúl Suevos
A 2 de julio de 2023
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